Él le quiso durante tres largos años, ella no se daba cuenta, ya que estaba pendiente de su chico, que no le quería mucho a ella. Su chico, un día le abandonó, y le hizo pasar por los peores momentos de su vida, o eso creía.
Ella llamó para ver porque lo había hecho, porque había sido capaz de hacer semejante cosa. Daba señal, eso le ponía más nerviosa aún, lo descolgó:
-¿Si?
-¿Porque? –decía su voz entristecida.
-¿Perdón? ¿Quien es?
-Como has podido…
-Ah, eres tú… yo…
-No, no digas nada. Te quería, yo te quería, y te quiero, ¿porque me has hecho esto?
-Yo… no sé como…
-¡No me digas eso!, sé que es mentira. –Dijo ella llorando.
-No llores… yo…
-¿Tú que joder, tú que? Como no voy a llorar, si la persona que más quiero en el mundo, me deja tirada, desaparece de mi vida, así como así, sin dar explicación… Tan solo, explícamelo.
-Pasé página, no quería hacerte daño. No te quiero, quiero pasar de ti, y quiero hacerlo de la manera más rápida, que supongo que es esta.
-¿Y no podías decírmelo antes de irte? ¿Tengo que estar pensando dos semanas que aun te importo, que aun me quieres? Cosa que no es verdad…
-Claro que me importas, lo siento, pero debo hacer esto.
-He sido una idita, pensar que tú me ibas a querer, a mí…
-Lo siento, adiós.
-No quiero que me llames, no quiero que me hables, no quiero saber NADA de ti. Adiós. –Llorando colgó el teléfono.
Al día siguiente, se lo contó a su mejor amiga, le pareció fatal, y le apoyó en todo momento. Él chico que le quería, creía que era la oportunidad de su vida, era el momento de decirle lo que sentía, se acercó a ella, y le dijo:
-Hola, ¿Cómo estas?
-Pues mejor que ayer, pero peor que mañana… ¿y tú?
-Bien… esto… quería decirte algo.
-Dime.
-Estos últimos tres años… el que te escribía las cartas, no era tu novio, era yo. El que todos los miércoles de todas las semanas del curso, te dejaba una rosa blanca encima de la mesa, no era tu novio, era yo. Él se aprovechaba de mis regalos, diciendo que eran suyos. Intenté hablar con él, pero me dijo, que no te dijera nada, o él y sus amiguitos me partirían la cara…
-¿Entonces eras tú?- dijo ella sonrojada, no sabia porque, ese chico siempre había estado ahí, con ella, pero nunca se había dado cuenta de lo maravilloso que era.
-Sí, te quiero. Desde hace mucho tiempo…
-¿Cuánto?
-3 años, cuando te conocí, pero pasabas de mi, porque tenias a tu novio.
-OH, dios, lo siento, era tonta al pensar que me quería.
-Entonces, ¿Quieres que vallamos esta tarde por ahí, y hablamos?
-Claro que sí, te mereces una oportunidad, como todo el mundo, vamos, si quieres…
-Claro que sí.
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